viernes, 18 de noviembre de 2011

ALEA JACTA EST

O "la suerte está echada" en román paladino. Julio César pronunció esta locución en latín a su paso por el río Rubicón el cual supuso el inicio de la pugna interna entre Pompeyo y él por la conquista de la República. Las elecciones generales serán pasado mañana. Es posible que España esté en sus últimas horas de gobierno socialista. En cualquier caso, el aforismo que he mencionado no trae causa del resultado que finalmente arrojen las urnas, sino de lo que sucederá una vez tome posesión el nuevo gobierno que de ellas resulte elegido.

La situación política, social, pero sobre todo económica que estamos viviendo en España es muy delicada. De las peores que hemos conocido, y la peor para aquellos de mi quinta, la mayoría de los que componen la asociación. El que asuma la responsabilidad de formar gobierno tiene sobre si mismo una de las mayores tareas que una persona pueda recoger, y es la de conseguir sacar a toda una nación de una situación de urgencia real y angustiosa ante tanta mala noticia. Así pues, será la X legislatura una etapa de enormes sacrificios que jamás habríamos pensado que volvieran a sucederse.

Es la hora de que el pueblo español tome conciencia crítica de si mismo y con la mayor de las responsabilidades, el 20 de noviembre se acerque a los colegios electorales para con su voto, decidir qué va a pasar con absolutamente todo. Con la sanidad, la educación, la justicia, las políticas sociales, las condiciones regulatorias del trabajo, las relaciones exteriores, la política antiterrorista...

Por todo ello, cuando acudamos a depositar nuestra papeleta si es que gracias a la Ley Electoral podemos votar al partido que queremos y no lo han excluído, deberemos votar en conciencia, sin prejuicios o fanatismos que injustificadamente determinen nuestro voto, que al fin y a la postre es la materialización máxima de nuestra condición de españoles.

Hay que ser responsable, nos jugamos todo

lunes, 14 de noviembre de 2011

BERLUSCONI, MÁS HONESTO QUE ZAPATERO

Berlusconi es un político que ha cobrado fama internacionalmente por sus constantes escándalos tanto personales como políticos. Personales como su afición por las mujeres y aquellas orgías bacanales que se montaba en su palacio y que fueron destapadas por los medios de comunicación, fotografías escatológicas de por medio. Incluso con menores de edad implicadas y sospechas de prostitución. Y políticos por sus tejemanejes desde la mafia hasta la masonería, insultos a la oposición, chanchullos de sus propios negocios, intentonas de inmunidades de jurisdicción, desaires a jefes de Estado y de gobierno extranjeros, etc.

Berlusconi es un personaje que no puede dejar indiferente a nadie. Con sus modales poco dados a la discreción, es objeto de odios o de amores. Parece que estos últimos se le acabaron o han menguado tanto que finalmente ha caído del gobierno de Italia del que a lo largo de los últimos años ha entrado y salido, eso sí, dando algo de estabilidad a una institución, el Gobierno, que en Italia es muy tambaleante.


Digo que semejante caso puede presumir, al menos, de ser más honesto que nuestro todavía Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; porque él ha tenido el coraje y la responsabilidad de presentar su dimisión después de aprobar las cortes italianas unas reformas impuestas desde la Unión Europea con las que él no estaba en absoluto de acuerdo. Zapatero no lo hizo así porque él no dimitió después del mayor tijeretazo de la democracia española que protagonizó un 12 de mayo de 2010, cuando cuatro días antes dijo que nadie esperara de él que recortase algo. Muy al contrario, pasó del Plan E a congelar las pensiones, reducir un 5% el salario de los funcionarios públicos, derogar el cheque bebé, etc. Y ésto no lo hizo un "derechista, fachoso y machista" como Berlusconi, sino un socialista como Zapatero, pero con la cara dura de no presentar su dimisión como ha hecho Berlusconi por estar en contra de aquello en lo que cree. Ni para éso tuviste categoría ni brillo, Zapatero.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

CONSTITUCIÓN Y LIBERTAD ORGANIZÓ SU DEBATE PÚBLICO DE LAS ELECCIONES GENERALES

Tal y como estaba previsto, Constitución y Libertad celebró ayer en la Universidad Popular el debate público que reunió a los candidatos de UPD, Ramón Mesa Quílez y del PP, Miguel Sánchez de Alcázar, ambos candidatos al Congreso de los Diputados por la provincia de Jaén.

Los postulantes expresaron lo que ofrecen y defienden sus formaciones políticas en los distintos bloques que se trataron. Posteriormente contestaron las preguntas que les formularon los asistentes. El debate fue interesante, con momentos para la conciliación y momentos para la discusión, si bien, no se puede calificar como menos que satisfactorio, el desarrollo de esta primera edición de debate que organiza esta asociación. A ello contribuyó en gran medida la actitud imparcial y prudente del moderador que les cedió el protagonismo absolutamente a los que lo tenían, los candidatos.

Agradecemos enormemente la asistencia de todo el público así como la de la participación de ambos candidatos y ambas formaciones.