Estos días atrás hemos vivido
momentos históricos que quedaran para siempre en nuestra retina, desde que el
rey Juan Carlos I tomo la decisión de abdicar hasta la proclamación de Felipe
VI se han sucedido una serie de acontecimientos sobre los cuales conviene
reflexionar.
El acto del día 18 de junio en el
que Juan Carlos I firmaba y sancionaba su última ley, la ley de abdicación,
vivimos un emotivo gesto en el abrazo de Juan Carlos I y su hijo el ya rey
Felipe VI así como cuando el primero cedió su silla al segundo, posteriormente
el día grande, el día 19, Felipe VI se estrenaba con un gran discurso al que
resulta imposible añadirle un pero o una coma, un discurso con el que todos los
presentes en el acto de proclamación se mostraron de acuerdo.
Quiero centrarme en el que ha
sido el primer acto público de su majestad el rey Felipe VI, la reunión con
colectivos y víctimas del terrorismo, llama la atención que ese fuese su primer
acto y pone de manifiesto el cariño y el apoyo institucional que la
Casa Real ha tenido siempre hacia las
víctimas del terrorismo.
A continuación viviremos el
primer viaje de los reyes al Vaticano, es estupendo que una tradición como esa
sigan manteniéndola los nuevos monarcas, después tendremos algo que va a ser la
piedra de toque de Felipe VI, Cataluña, ante la consulta secesionista del día 9
de noviembre, el monarca debe jugar el papel conciliador que la Constitución le
otorga e intentar mediar para que españoles y catalanes podamos seguir viviendo
en esa “España unida y diversa” que el defiende.
Como vemos, un reinado que mejor
no puede empezar, los tiempos que vivimos son enormemente complicados y a
Felipe VI le toca asumir la jefatura del Estado en uno de los peores momentos
de España, estoy convencido de que dentro del papel que tiene como rey
constitucional sabrá actuar diligentemente para que nuestra nación vuelva a
estar en el lugar que le corresponde.
Juan Sebastián Morales Gámez
@juansmorales
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